
William Butler Yeats es un poeta irlandés, nacido en 1865. A lo largo de su vida, su poesía fue girando desde el apego al amor romántico, los antiguos mitos celtas y los ritmos tradicionales a los modos expresivos del Modernismo y a una exploración de la vida moderna.
El término “Modernismo” para la literatura inglesa se refiere a la poesía producida a principios del siglo XX, relacionada con las búsquedas de las vanguardias de la época: palabras llamativas, imágenes, lenguaje cotidiano, frases sugerentes, símbolos, fragmentación, abordaje de temas antes considerados “tabú”, etc.
Uno de sus poemas más famosos es “El segundo advenimiento”, que podría traducirse más o menos así:
Girando y girando en espiral creciente
el halcón no puede oír al halconero;
todo se derrumba, el centro no se sostiene;
la pura anarquía se desata sobre el mundo,
la marea turbia de sangre se desata y en todas partes
la ceremonia de la inocencia se ahoga;
los mejores carecen de convicciones, y los peores
están llenos de apasionada intensidad.
Seguramente alguna revelación está próxima;
seguramente el Segundo Advenimiento está próximo.
El Segundo Advenimiento! Apenas pronunciadas esas palabras
una enorme imagen emanada del Spiritus Mundi
empaña mi visión: en algún lugar en las arenas del desierto
una figura con cuerpo de león y cabeza de hombre,
una mirada vacía y despiadada como el sol,
mueve sus lentos muslos, mientras alrededor
se tambalean las sombras de los indignadas pájaros del desierto.
La oscuridad cae de nuevo; pero ahora sé
que veinte siglos de sueño de piedra
fueron perturbados hasta la pesadilla por una cuna que se mece,
¿y qué bestia áspera, llegada su hora al fin
se arrastra hacia Belén para nacer?
En su versión original:
The Second Coming by William Butler Yeats
Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.
Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: somewhere in sands of the desert
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Reel shadows of the indignant desert birds.
The darkness drops again; but now I know
That twenty centuries of stony sleep
Were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?
Aunque el sentido religioso del poema salta a la vista, desde que pone de relieve al final el poder de la cuna que se mece y se menciona a Belén como lugar de nacimiento, no es un texto de lectura sencilla.
La sensación de un mundo en descomposición física y espiritual se ajusta a la época en que fue escrito: la etapa entre dos guerras mundiales.
El poema no carece de símbolos. Por ejemplo, la palabra “gyre” en el verso ”Turning and turning in the widening gyre” (girando y girando en espiral creciente) ha sido incluida por Yeats en su libro “Una visión”, donde el autor divulga las revelaciones espirituales que ha recibido. La “hélice” dibujada por Yeats representa una etapa en el desarrollo de la historia y del individuo caracterizado por movimientos opuestos: cada hélice gira dentro de la otra de modo que la parte más ancha del cono ocupa el mismo plano que la parte más delgada del otro y viceversa.
El advenimiento que amenaza en el poema es el de una fuerza oscura y peligrosa, quizás el Anticristo que precede el segundo Advenimiento de Jesús en el Libro de las Revelaciones.
La imagen de la “bestia” recuerda a las esfinges egipcias así como las arenas del desierto de las cuales procede. La piedra cobra vida, el monstruo despierta de su sueño.
Algunas interpretaciones identifican a la bestia con el comunismo que había triunfado en Rusia en 1917 y que se difundía entre los trabajadores del mundo, en el cual el Cristianismo veía una amenaza.
Por sus potentes imágenes, su simbolismo, el contenido apocalíptico propio de su época, el poema fue valorado como uno de los más potentes de la primera mitad del siglo XX.